El tapiz que aparece en la imagen es una obra maestra que forma parte de la serie exótica y sumamente elaborada, Historia del emperador de China (Histoire de l'Empereur de la Chine). Esta serie pretende representar la vida cotidiana pacífica de los emperadores manchúes de la dinastía Qing, Shunzhi (que reinó de 1644 a 1661) y Kangxi (que reinó de 1662 a 1722), así como sus emperatrices.
Inspiración y orígenes, La Compañía Francesa de las Indias Orientales
Muchas de las imágenes de esta serie se basan en el libro de Johan Nieuhof, Legatio batavica ad magnum Tartariae chamum sungteium, modernum sinae imperatorem de 1665, que documenta la visita de una delegación de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales a China. Como implica el título Roi de Chine, la serie pretendía ilustrar la Corte Real China. Los artistas estaban ansiosos por incorporar tantos objetos «documentados» y exóticos como fuera posible en estos tapices.
La Compañía Francesa de las Indias Orientales se fundó en 1664 como parte de la reorganización general de la economía francesa dirigida a reforzar la monarquía. A través de esta compañía, el rey podía adquirir los más finos lujos orientales a precios razonables, mientras sus cortesanos competían entre sí por costosas importaciones asiáticas. La fundación de esta compañía coincidió con la moda europea del chinoiserie. Tal fue la afluencia de bienes y especialmente textiles en las décadas de 1660 y 1680, que Francia en 1686 y más tarde Inglaterra introdujeron prohibiciones para proteger sus propias industrias, aunque no impidieron importaciones y reexportaciones.
El éxito del conjunto se debió sin duda al aumento del interés por China a finales del siglo XVII. La inspiración para esta memorable serie quizá se derivó de los siguientes acontecimientos en la corte francesa. En 1684, el misionero jesuita Père Couplet (1623-1693) de Malinas (Bélgica) llegó desde China a la corte de Luis XIV en Versalles, acompañado por su converso Michael Alphonsus Shen Fu-Tsung. Fueron de gran interés para los eruditos y curiosos de la corte, alimentando el interés del joven hijo de Luis XIV, el duc du Maine. Esto dio como resultado un grupo de matemáticos jesuitas que partieron hacia China en 1685 para establecer una misión francesa, llevando consigo una carta del rey al emperador de la dinastía Qing, aunque nunca se entregó.
El entusiasmo por Oriente se vio aún más fomentado por la glamorosa y exótica recepción que Luis XIV ofreció en Versalles a los embajadores de Siam (Tailandia) en 1686, encabezados por Kosa Pan. Los regalos, las vestimentas exóticas, las buenas maneras y las reverencias de la embajada visitante causaron sensación. La manufactura de Beauvais recibió visitas tanto del rey como de la delegación siamés en 1686, lo que llevó al director Behagle a iniciar diseños exuberantes para complementar la serie Historia del rey de tapices, emprendida por Charles Le Brun de 1661 a 1668 en la manufactura de Gobelins para Luis XIV.
Subasta reciente y procedencia
Recientemente, este tapiz fue subastado en Sotheby’s con un precio estimado de 150 000-250 000 GBP. Anteriormente formaba parte de la colección Rousseau y fue vendido en la Galerie Georges Petit en París en 1912.
La Historia del emperador de China no es solo un testimonio del exquisito arte del tapiz francés sino también un reflejo del fascinante intercambio cultural entre Oriente y Occidente durante el siglo XVII. Cada detalle meticulosamente trabajado en estos tapices nos transporta a una época de esplendor, lujo y curiosidad por lo exótico, mostrando cómo el arte puede ser un puente entre diferentes mundos y tiempos.