Situada frente a la costa noroeste del estado de Nayarit, Mexcaltitán de Uribe es una isla pequeña y llena de historia, vinculada desde hace tiempo a la leyenda de Aztlán. Durante la temporada de lluvias, sus calles se inundan y se vuelven navegables en pequeñas embarcaciones, razón por la que los lugareños la llaman la "Venecia" de México
Su nombre proviene del náhuatl: "mexcalli" (mezcal) y "titlán" (abundancia, riqueza). Administrativamente, la isla pertenece al municipio de Santiago Ixcuintla y se encuentra dentro de la laguna salobre del mismo nombre, un lugar que puedes explorar en lancha mientras observas garzas, pelícanos y manglares en el camino.
En la década de 1960, algunos investigadores propusieron que podría tratarse de la mítica Aztlán, la patria de la que partieron los mexicas antes de fundar Tenochtitlan. La teoría acabó descartándose, pero la leyenda aún perdura en el imaginario colectivo.
La fe fluye por los cauces de la vida cotidiana. Los patronos de la isla son los santos Pedro y Pablo. A finales de junio, la comunidad los celebra con música, bailes, comida y una bendición del agua. Los festejos culminan con una regata amistosa: el pueblo se divide en dos equipos (uno por cada santo) y elige navegantes para dar la vuelta a la isla en barcos decorados con las imágenes de los santos. Los lugareños creen que el rito garantiza una temporada abundante, sobre todo de gambas, la espina dorsal de la economía local.
La cocina es orgullosamente marinera: albóndigas de camarón barbudo, tamales rellenos de camarones, tlaxtihuili (también escrito tixtihuil, una espesa sopa de camarones), el clásico "pescado zarandeado" y ostras saladas servidas en media concha.
Mexcaltitán es una comunidad de agricultores y pescadores que ha actuado como cabecera regional y centro de comercio desde el siglo XVII. Destaca su arquitectura vernácula: techos de teja de barro a dos aguas y un trazado compacto y circular. El perímetro de la isla es de aproximadamente 1 km y su diámetro de unos 400 m. En sólo veinte manzanas se encuentran edificios de los siglos XIX y XX dispuestos alrededor de la plaza principal, entre los que destacan el Templo de San Pedro, los soportales este y oeste y el Palacio de Gobierno. Otros edificios históricos tienen usos educativos, sociales, cívicos o militares.
La conservación y el estatus patrimonial subrayan el valor de la isla. Mexcaltitán pertenece a la Reserva de la Biosfera Marismas Nacionales de Nayarit desde el 12 de mayo de 2010; fue declarada Zona de Monumentos Históricos en 1986; y en 2020 fue nombrada Pueblo Mágico.
Cuándo ir: la estación seca (de noviembre a mayo, aproximadamente) permite caminar con más facilidad; los meses húmedos ofrecen la singular experiencia de navegar por las calles. Sea cual sea la estación que elija, pise con cuidado y respete los manglares y la avifauna que hacen de este pequeño círculo de tierra un lugar tan extraordinario.