Del primer intento solo llegaron dos letras: L y O. «LO» son las dos primeras letras del comando inglés LOGIN, que se utiliza para iniciar sesión. La noche del 29 de octubre de 1969, el programador Charley Kline, de la Universidad de California en Los Ángeles, intentó entrar a distancia en una computadora del Stanford Research Institute, en Menlo Park. Bill Duvall esperaba al otro extremo de la conexión. Probaban una nueva red llamada ARPANET, pero la máquina receptora falló antes de que Kline pudiera terminar la orden de acceso. Una hora después, aproximadamente, lograron conectarse. El intento fallido se convirtió en el episodio más conocido de aquella red; el trabajo que permitió completar el segundo merece la misma atención.

Cincuenta y siete años después, la historia suele reducirse a una frase: Internet nació con «LO». Es una imagen fácil de recordar, aunque exige dos precisiones. ARPANET era una red de investigación que contribuiría al desarrollo de Internet, no la red mundial que usamos hoy. Además, el registro manuscrito conservado en UCLA no reproduce esas dos letras: consigna que el equipo se comunicó con SRI «de computadora a computadora». Sabemos qué se escribió por los relatos de quienes participaron. El documento y sus recuerdos muestran aspectos distintos de un mismo hecho.

Una prueba con fecha límite

La Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Estados Unidos, conocida por sus siglas ARPA, financiaba investigaciones informáticas en distintas universidades y laboratorios. Sus responsables querían que los investigadores pudieran utilizar computadoras lejanas y compartir recursos sin establecer una conexión independiente con cada máquina. Bob Taylor impulsó la idea, Larry Roberts organizó el programa y un equipo de la empresa Bolt, Beranek and Newman, o BBN, construyó los equipos que enlazarían las grandes computadoras con la red. Se llamaban IMP, siglas inglesas de «procesadores de mensajes de interfaz», y dirigían el tráfico de aquella primera red.

UCLA recibió el primer IMP a finales de agosto de 1969 y lo conectó a su computadora SDS Sigma 7 a comienzos de septiembre. SRI recibió el segundo en octubre y enlazó su máquina SDS 940 más tarde ese mismo mes. Ya existía una línea entre ambos centros, pero eso no bastaba para que una computadora pudiera utilizar la otra. Cada institución tenía que crear programas para su propio equipo y acordar cómo intercambiarían información las dos máquinas. En abril de 1969, Steve Crocker, de UCLA, había distribuido un memorando con propuestas provisionales y preguntas abiertas sobre ese software: el primer documento de la serie Request for Comments, o RFC. La red se construía mediante acuerdos técnicos, además de componentes físicos.

En una entrevista publicada años después por el proyecto Internet50 de UCLA, Duvall recordó que tenían hasta el 31 de octubre para conseguir una conexión remota. Concertaron una prueba para la noche del 29, cuando menos personas utilizaban las computadoras. Describió un sistema todavía frágil y explicó que se había incorporado al trabajo de SRI porque conocía tanto los protocolos de comunicación como aquella máquina. Kline, que había escrito programas para conectar la computadora de UCLA con su IMP, no recordaba ningún motivo especial para elegir la fecha. Ambos estaban preparados para probarlo y lo hicieron.

Lo que ocurrió al escribir la tercera letra

Hacia las diez y media de la noche, hora de California, Kline empezó a introducir la orden. Los dos programadores también hablaban por teléfono para confirmar qué recibía SRI. Llegó la L. Llegó la O. Cuando Kline escribió la G, la computadora receptora dejó de funcionar. Aquellas dos primeras letras no eran un saludo concebido para pasar a la historia: eran el principio de una prueba de acceso. Leonard Kleinrock, responsable del centro de medición de la red en UCLA, vio después una coincidencia sugerente con la expresión inglesa «lo and behold», que podría traducirse como «he aquí». Esa interpretación llegó después del suceso.

Duvall ofreció con el tiempo una explicación concreta del fallo. La computadora de SRI podía reconocer el comienzo de la orden y completar automáticamente las letras restantes. Las especificaciones iniciales habían reservado espacio para responder con un solo carácter; cuando la G activó una respuesta más larga, el espacio disponible resultó insuficiente. En su entrevista posterior, Duvall lo describió como un desbordamiento de memoria intermedia. El problema estaba en el programa de la computadora receptora, no demostraba un fallo de la línea de larga distancia ni de los IMP. Según el relato de Kleinrock, el equipo corrigió el error y consiguió completar el acceso aproximadamente una hora más tarde.

La anotación de aquella noche es escueta: «Talked to SRI host to host», es decir, que se habían comunicado con la computadora de SRI. No habla de un servicio público mundial ni conserva una transcripción detallada de la llamada. Sí señala un avance: la computadora de UCLA había intercambiado información con otra máquina a través de una red de conmutación de paquetes. En este tipo de red, los datos se dividen en pequeñas unidades para transmitirlos y se reúnen al llegar a destino. El documento de Crocker de 1969 explicaba ese procedimiento mientras los investigadores todavía decidían cómo debían cooperar las computadoras. El 29 de octubre pusieron esos planes a prueba con dos máquinas diferentes.

Una red construida por muchos

La célebre imagen de una sola página del registro puede hacer pensar que la red fue obra de dos hombres. Kline y Duvall fueron fundamentales para esa prueba, pero también hicieron falta los ingenieros de BBN que construyeron los IMP, los responsables de ARPA que financiaron y organizaron el proyecto y los equipos que escribieron programas en ambos extremos. En SRI, el grupo de Douglas Engelbart esperaba que la conexión ampliara el alcance de sus investigaciones sobre sistemas interactivos de información. El instituto también administraría un centro de información de la red, con un directorio común y documentación para quienes empezaran a utilizarla.

UCLA y SRI fueron solo el comienzo. La Universidad de California en Santa Bárbara se incorporó en noviembre y la Universidad de Utah en diciembre: así se completaron los cuatro primeros nodos, o puntos de conexión. El sistema todavía tenía que demostrar que podía servir con fiabilidad a los investigadores. Otros grupos también experimentaban con redes informáticas, entre ellos el Laboratorio Nacional de Física británico. El Museo de Historia de la Computación sitúa ARPANET junto a esos proyectos contemporáneos y señala que su financiación le permitió crecer más que sus primeros competidores. Fue una vía decisiva hacia Internet, pero no el único intento de conectar computadoras.

De una red precursora a Internet

Más tarde, ARPANET incorporó servicios que aquella primera prueba no podía ofrecer. A comienzos de los años setenta apareció el correo electrónico entre computadoras de la red. Los investigadores buscaron después la manera de conectar redes diferentes entre sí, no solo máquinas dentro de una misma red. De ese trabajo surgió TCP/IP, el conjunto de reglas de comunicación que ARPANET adoptó en 1983 y que sigue siendo fundamental para Internet. La World Wide Web, el sistema de páginas que consultamos en los navegadores, llegó aún más tarde. Por eso, llamar a la prueba de 1969 «el primer mensaje de Internet» es una simplificación: reconoce a un precursor, pero concentra décadas de trabajo técnico e institucional en una sola noche.

Lo ocurrido aquella noche fue menos perfecto y más revelador. Una fecha límite llevó a dos programadores a probar fuera del horario habitual un sistema todavía inestable. Una orden corriente de acceso falló; encontraron el error y volvieron a intentarlo. Detrás de aquel pequeño éxito había financiación pública, propuestas técnicas abiertas y cooperación entre personas cuyas máquinas no podían comunicarse por sí solas. Recordamos las dos letras porque forman una buena historia. El verdadero logro fue que la comunicación pudo continuar.

Fuentes: https://www.lk.cs.ucla.edu/internet_first_words.html ; https://internethistory.org/internet50-highlights/ ; https://www.rfc-editor.org/info/rfc1/ ; https://www.computerhistory.org/internethistory/1960s/ ; https://www.computerhistory.org/timeline/networking-the-web/ ; https://www.internetsociety.org/news/press-releases/2013/new-years-day-marks-30th-anniversary-of-major-milestone-for-global-internet/